Cuando vi 11.760 euros en mi pantalla, mis manos temblaron tanto que el teléfono casi se me cae. Me mordí el labio, cerré los ojos, los abrí otra vez — el número no desaparecía. Soy Amaranta Astudillo, tengo 39 años, y estoy acostumbrada a que en la vida no haya milagros. Pero esa noche el milagro llamó a mi viejo teléfono roto." Hola. Soy Amaranta Astudillo, y vivo en Madrid. Los últimos seis años trabajé como limpiadora en hoteles. Tres turnos a la semana, a veces seis, sin días libres. Sin bajas por enfermedad. Sin derecho a equivocarme. Habitaciones de otros, camas de otros, toallas sucias de otros. Fregaba el suelo, cambiaba las sábanas, limpiaba los inodoros, y a veces lloraba en el cuarto de la limpieza cuando nadie me veía. Mis propios hijos me veían cansada, perdida y vacía. Estoy divorciada. Crío a dos adolescentes — un hijo de 14 años y una hija de 16. Mi exmarido paga la pensión, pero apenas llega para los uniformes del colegio. No recuerdo la última vez que compré algo par