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💔😤 29 EUROS EN LA TARJETA, MI HIJO CON ZAPATILLAS VIEJAS Y LA CAJERA DE CARREFOUR QUE SUSURRÓ: "TRANSACCIÓN RECHAZADA" He pensado mucho si escribir esto. Porque todavía me da vergüenza recordar aquella noche. Me llamo Amaranta Astudillo. Tengo 33 años, vivo en Madrid, en el barrio de Vallecas, y crío a mi hijo sola. Se llama Leo. Tiene ocho años. Para los turistas, Madrid es el Palacio Real, los museos, las calles bonitas, el café en las terrazas y las fotos frente a los edificios antiguos. Pero para mí Madrid es el autobús que vuelve a llegar tarde. El alquiler que se come la mitad del sueldo. Las colas en el supermercado después del trabajo. Y el miedo constante a que mi hijo pida algo normal y yo tenga que decir otra vez: — Hoy no, cariño. La próxima vez. Trabajo como dependienta en una tienda de ropa cerca de la Puerta del Sol. No es una boutique. Es una tienda normal. Doblo camisetas, cuelgo chaquetas, recojo los probadores después de los clientes, sonrío cuando por dentro ya esto