Play and Win
AGUERO, ¡HIJO DE PUTA! 🤬🖕 Me llamo Lucas Gómez. Tengo 28 años, vivo en Buenos Aires y me la paso laburando como operario en la construcción. Todos los días cargo vigas de hierro pesadas, trago polvo hasta ahogarme, tengo la columna hecha pelota y, para cuando llega fin de mes, en mis bolsillos entra y sale el viento. Mi mujer me dejó hace un par de años y crío a mi hija de siete años, Cloe, completamente solo. Nadie me da una mano. La cuota del jardín, los útiles, la comida, las expensas, las tarifas que no paran de subir... todo corre por mi cuenta. Y no vengo acá a hacerme la víctima, pero estos últimos meses fueron un infierno absoluto. La boleta de la luz vino tan alta que pensé que me iba a dar un infarto. En mi cuenta de Mercado Pago me quedaban exactamente 4.200 pesos. Y faltaban nueve días enteros para cobrar. Cloe se me acercó a la mañana, me tironeó de la campera y me pidió con vocecita tímida si le podía comprar una tablet nueva para el colegio, porque la vieja ya no pre
Соседей по этой оси в базе нет — этот кадр у неё единственный.