Mi marido pensaba que estaba de broma. Decía que estas cosas solo pasan en las películas. Hasta que pasó esto... ¡Y los dos rompimos a llorar de la emoción! Me llamo Alicia. Tengo 31 años. Vivo en España, en Valencia. Estoy casada. Mi marido y yo tenemos trabajos de lo más normales. Nada del otro mundo. Ir, cumplir tus horas y tratar de ir tirando. Somos una familia normal y corriente, con nuestros sueños, llegando a fin de mes como podemos. Llevábamos muchísimo tiempo soñando con comprar nuestra propia casa. Pero últimamente nos era imposible ahorrar lo suficiente. Trabajábamos sin parar, pero más de la mitad de lo que ganábamos se nos iba al instante. Entonces pasó algo en el cumpleaños de David. Estábamos cenando en casa. Y llegó el hermano de David. Ruidoso. Sobrado. De los que siempre parece que todo les sale a pedir de boca. Se acercó y soltó: «No os hacéis una idea de lo bien que me va todo. He descubierto una cosa que es un pelotazo». Puse los ojos en blanco. No aguantaba a este tío... Pero entonces nos enseñó esta app. «Probadla. Sin pensar». David y yo nos la descargamos solo para que nos dejara en paz. Cuando terminó la cena, recogimos todo. Después nos sentamos en el sofá a desconectar un poco tras un día larguísimo... David sacó el tema de la app de la que habló su hermano. Al principio no me convencía mucho probarla, pero bueno, tampoco perdíamos nada. Abrimos la app, nos registramos e hicimos un p