Tus niños no están perdidos
"Esas dinámicas modernas son para los colegios privados. Para catequistas con recursos. Yo no tengo nada de eso." Con una sola vela, en un salón de paredes peladas, tres niños miraron la llama en silencio absoluto. Sin proyector. Sin pantalla. Sin plata. Y entendieron el misterio mejor que en un año de cuaderno. ¿Te acuerdas de la viuda del Evangelio? Echó dos moneditas y dio más que todos los ricos juntos. Porque lo sagrado nunca dependió del dinero. La mistagogía —enseñar el misterio por el signo que se toca, se ve y se vive— no es lujo de ricos. Está en el corazón de la Iglesia desde siempre, y el nuevo Directorio para la Catequesis la vuelve a pedir. No necesitas recursos caros. Necesitas el método correcto. Descúbrelo.