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Mi madre tiene 71 años. Estaba sentada con mi hija mientras yo repartía champán a desconocidos en Nochevieja. A las tres encontré su nota en la mesa. Esa mañana todo cambió. Me ofrecieron un turno extra en Nochevieja. Acepté. Mientras todos celebraban, yo repartía champán a desconocidos. Me llamo Lucía Fernández. Tengo 34 años. Soy de Valencia. Llevo once años trabajando de camarera. No porque lo soñara. Simplemente sucedió así: después de clase necesitaba ganar dinero de alguna manera, fui a un