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UN CLIENTE TRAJO UN DISEÑO PARA TATUARSE. MI COMPAÑERO MIRÓ EL DIBUJO Y DIJO: «YO ESO NO LO TATÚO». Me llamo Bautista. Hace seis años que laburo de tatuador en un estudio chico de Buenos Aires. Normalmente la gente viene con fotos de Pinterest, los nombres de sus hijos o el típico león para ocupar todo el brazo. Este pibe trajo un Joker. Era jueves, ya estábamos por cerrar. Yo estaba limpiando mi puesto y mi compañero Luciano estaba al lado de la ventana, discutiendo de fútbol con alguien por audios. El pibe saludó, se sentó enfrente mío y apoyó el celular sobre la mesa. —Quiero este. En el antebrazo. En la pantalla estaba el personaje de Joker’s Jewels. Luciano miró por encima de mi hombro. —¿En serio? ¿El Joker de un tragamonedas? Yo eso no lo tatúo. El cliente levantó las cejas. —¿Por qué? —Porque mañana te aburrís del juego y pasado mañana venís a pedirme que te lo tape con un cuadrado negro. El pibe sonrió. —No creo que me aburra. Con ese Joker gané ocho millones de pesos. Dejé de pasar el trapo por la mesa. —¿Ocho? —Ocho. Yo también lo tuve que mirar varias veces. Luciano finalmente dejó el celular. El cliente nos contó que esa noche estaba en la cocina de su casa. Abrió el juego e hizo unos giros. Al principio, nada especial. Después empezaron a salir combinaciones y, tras uno de los giros, se quedó inmóvil con el tenedor en la mano. —Miraba la pantalla y no podía contar bien los ceros. Se me enfrió la comida, mi mujer me estaba preguntando algo y yo le pasaba el celular: «Leé en voz alta cuánto dice ahí». —¿Y por eso el tatuaje? —le pregunté. Asintió. —Sé que tuve suerte. Pero quiero acordarme de ese momento. Eso sí: no me pongan la cifra abajo del dibujo. No quiero pasarme la vida explicando que no es un número de teléfono. Nos reímos los tres y se aflojó un poco el ambiente. Agarré la tablet. Le saqué el marco a la imagen de referencia, cambié un poco la inclinación de la cabeza e hice los contornos más gruesos. La sonrisa la dejé casi igual: el cliente m
Соседей по этой оси в базе нет — этот кадр у неё единственный.