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⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ (5/5) 😍📚 😍📚 😍📚 La historia de la Pizza Margherita es una de las leyendas más fascinantes, ricas y queridas de la cocina italiana. Es un relato que combina el orgullo nacional, la creatividad napolitana, el reconocimiento real y siglos de evolución gastronómica. Todo comienza en la soleada ciudad de Nápoles, capital indiscutible de la pizza. Este plato sencillo pero genial nace aquí, toma forma y evoluciona a lo largo de los siglos hasta convertirse en un icono global. Las raíces más antiguas de lo que hoy llamamos pizza se remontan muy lejos. Ya en la Antigua Grecia y el Imperio Romano se cocían panes planos hechos de harina y agua sobre piedras calientes o en hornos sencillos. Estos panes, a menudo conocidos como focaccia o con nombres similares, eran un alimento básico tanto para los soldados como para el pueblo llano. Cuando los griegos colonizaron el sur de Italia y más tarde los romanos difundieron su cultura, esta tradición continuó. En Nápoles, durante la Edad Media y el Renacimiento, estos panes planos empezaron a enriquecerse con los ingredientes locales que tenían a mano las clases más humildes: aceite de oliva, ajo, hierbas, sal y queso. Un punto de inflexión crucial llegó tras el descubrimiento de América. En el siglo XVI, el tomate llegó a Europa y fue recibido con gran desconfianza. Muchos pensaban que era venenoso. Sin embargo, en los barrios pobres de Nápoles descubrieron rápidamente que el tomate era barato, nutritivo y podía aportar un sabor maravilloso a los panes sencillos. En el siglo XVIII y principios del XIX, la pizza con tomate se había convertido en un alimento callejero habitual en las calles de Nápoles. La vendían vendedores ambulantes, se comía de pie o caminando, a menudo se doblaba por la mitad como un libro y era una comida barata y sustanciosa para obreros, pescadores y niños. El verdadero momento legendario ocurrió en junio de 1889. El rey Humberto I de la Casa de Saboya y su esposa, la reina Margarita, visita