Wheel of Towers App - App Store
Mi curro me está destrozando por dentro... Hola a todos. Escribo a las tantas de la noche porque no puedo dormir. Estoy aquí en la cocina de este piso de alquiler en Alicante, tomándome el tercer café de esa máquina cutre del Mercadona que siempre sabe a rayos. Me tiemblan las manos, pero no es por el café. Es que ya no puedo más. Tengo 39 tacos. Me llamo Juan, aunque en la obra todos me dicen "Juani". Un currante normal y corriente. Llevo 17 años en la construcción: fachadas, azulejos, hormigón, andamios, yeso... Ahora trabajo por contratas, un día reformando un viejo en el centro, otro en una urbanización nueva en las afueras. La nómina... depende del mes. Cuando hay curro bueno saco 2100-2300 euros limpios. Cuando flojea, 1600. No hay estabilidad ni de coña. En casa tengo a mi mujer María, 36 años, y dos chavales: el mayor de 8 y el pequeño de 4. Hace solo tres meses que por fin compramos nuestro piso en las afueras de Alicante. Dimos una entrada decente, 38 mil euros, todo de los ahorros que fuimos juntando estos años. Pensábamos "por fin algo nuestro". Pero ahora estamos haciendo la reforma (yo mismo por las tardes y fines de semana) y todavía tenemos que pagar este alquiler. 650 euros al mes. Más la hipoteca de 780. Pagar dos viviendas a la vez es una puta locura. El coche es un Fiat viejo que ya se ha averiado tres veces este año. La última reparación me costó 420 euros. Normalmente no me quejo, pero joder... Cada mañana me levanto a las 5:40. Desayuno un par de tostadas con aceite y café en el termo. Para ir a la obra gasto gasolina, ahora está a 1,58 el litro, intento ahorrar. En la obra hay polvo por todos lados, en los pulmones, en el pelo, en las botas. Tengo dolor crónico en la espalda baja, el médico dice "cambios degenerativos", pero quién coño va a cogerse baja con contrato temporal. Las manos... me dan vergüenza enseñarlas. La piel seca como lija, grietas en los dedos sobre todo cuando trabajas con cemento. Las uñas negras aunque las lave. Cu