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Ines Romero с 2026-10-15 · картинка · 🇪🇸 испанский
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LЕ DIJE A MI HIJO «NO». ÉL SE FUE EN SILENCIO A SU PIEZA, Y YO ME QUEDÉ CON 12.000 PESOS Y SU SUEÑO ROTO.😭🇦🇷👇🏻 A las tres semanas, en mi cuenta bancaria había 65 millones de pesos. Me llamo Inés Romero. Tengo 34 años y vivo en un pueblo chico cerca de La Plata, en la provincia de Buenos Aires. Soy madre soltera y crio a mi hijo Tomás, de nueve años. No tengo herencia. No hay ningún hombre que me ayude a pagar las cuentas. Estoy sola en esto. Para llegar a fin de mes, de noche limpio oficinas y los fines de semana trabajo en un almacén al costado de la Ruta 2. El alquiler de un departamento de dos ambientes me sale 180.000 pesos al mes, y vivo rozando el límite todo el tiempo. Pero lo más importante de mi vida es Tomás. Él es mi mundo entero. Y últimamente sentía que le estaba fallando en todo. Tomás está obsesionado con el fútbol. Y no solo con mirar a la Selección por tele: quiere jugar de verdad. Entrena desde los seis años y los directores técnicos dicen que tiene un talento tremendo: la velocidad de un delantero y la garra de un mediocampista. Pero el fútbol infantil competitivo en el Gran Buenos Aires no es para nada barato. Las cuotas de la liga, los tapones que le quedan chicos cada temporada, los viajes a los torneos en Quilmes, Avellaneda y La Plata, los entrenamientos personalizados… Todo eso me estaba ahogando económicamente. Ya había vendido mi alianza del matrimonio que terminó hace años. Vendí el tocadiscos de mi abuela. Vendí todo lo que se podía vender. Y así y todo, la plata no alcanzaba. Pero el mes más duro fue este último. El equipo de Tomás clasificó para un torneo regional en La Plata. Iban todos sus compañeros. La estadía, la comida, la inscripción… en total eran 180.000 pesos. Yo estaba sentada en la mesa de la cocina con la planilla de pago enfrente. Al lado mío estaba Tomás con la pelota abajo del brazo, mirándome con sus ojos enormes. En la cuenta me quedaban apenas 12.000 pesos. Le dije: —Mi amor, lo siento mucho. Pero esta

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