No es juego. Es lo que la Iglesia pide
"Esto es puro juego. Entretenimiento sin doctrina." Eso pensé la primera vez que vi una catequesis con movimiento, con símbolos, con el cuerpo. Me pareció una falta de respeto al misterio. Y me acordé de la parábola de los talentos: el siervo que, por miedo, enterró lo que le dieron. No lo perdió. Solo lo guardó igual, sin dar fruto. Y el señor no lo felicitó por cuidarlo. Lo reprendió por no arriesgar. Muchas enterramos la catequesis en el método de siempre por miedo a equivocarnos. Y los niños se van sin haber sentido nada. Lo que yo creía ""juego moderno"" es exactamente lo que el Directorio para la Catequesis pide: la mistagogía. El signo que se vive para abrir el corazón al misterio. No estás jugando. Estás obedeciendo. Descúbrelo aquí.